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Con el corazón abierto para la caridad. Que el miedo no te encierre en el egoísmo

20 Marzo 2020
Publicado en Noticias y actividades
El P. Alberto Barros, vicepresidente de Cáritas Diocesana reflexionó sobre este tiempo de crisis y la importancia de no dejar qu el miedo no te encierre en el egoísmo.
 
Dadas las circunstancias que está viviendo nuestro país y nuestra provincia, cada bautizada y bautizado católicos estamos llamados a seguir el ejemplo de Jesús, que vivió amando con compasión y generosidad a todos pero muy especialmente a los más pobres, débiles y sufrientes, a tal punto que quiso identificarse con ellos y nos invitó a servirlo en ellos.Recordemos el maravilloso capítulo 25 de san Mateo “Vengan benditos de mi Padre porque tuve hambre, tuve sed, estuve desnudo y sin techo, enfermo y preso y ustedes me socorrieron cada vez que lo hicieron con estos mis hermanos más pequeños”.
 
En las situaciones de emergencia suele aflorar lo peor y lo mejor de una sociedad. Tal vez muchos cedan a la tentación egoísta e individualista de encerrarse en sus propias preocupaciones, intereses, miedos o pánicos que enceguecen. Son los que cierran su mirada y su corazón a quienes sufren más, haciéndose esclavos de la indiferencia que abandona a los más débiles en su dolor. En toda crisis, los que más sufren son los más frágiles: los pobres, nuestros hermanos y hermanas enfermos, nuestros ancianos abandonados en su soledad, nuestras niñas y niños desprotegidos o carenciados, nuestras queridas hermanas y hermanos especiales o con discapacidad, los que viven al día, con los ingresos de una changa, del empleo doméstico o la mendicidad, los que no tienen techo o viven en espacios habitacionales e inhumanos. Podemos preguntarnos que estaría haciendo hoy Jesús en medio de la emergencia sanitaria: ¿se encerraría en la comodidad de un corazón egoísta?, ¿Pensaría sólo en sí mismo?, ¿se encerraría en la indiferencia?, ¿se dejaría aplastar por el miedo, cerrando la mirada y el corazón a los sufrientes? Basta leer y rezar con la Palabra de Dios para descubrir a Jesús entregado al servicio de los últimos. “No hay amor más grande que dar la vida por los demás” nos enseñó el Señor.
Desde Cáritas diocesana y desde todas las Cáritas parroquiales queremos estar disponibles más que nunca para escuchar en este tiempo de crisis el clamor de los sufrientes para responder a sus dolores de la mejor forma que podamos. Invitamos a que en cada comunidad y en cada barrio, cada una y cada uno esté atento a su vecino, al de al lado, al de enfrente o al de la otra cuadra, para ayudar allí donde la solidaridad y el amor compasivo lo exijan. Tal vez sea compartiendo alimentos, un medicamento, dinero, un mensaje de aliento y esperanza o lo que haga falta. No dejemos a nadie abandonado en su dolor y en su soledad. Sin dudas, un modo también hermoso de solidaridad es rezar por los demás, pedir por quienes sufren más. Cada una y cada uno, personalmente y como familia elevemos nuestra oración confiada a Dios por nuestras hermanas y hermanos enfermos, por los pobres, por cada persona sufriente. El Dios del Amor siempre escucha el clamor de su Pueblo. Ya nos dijo Jesús “Pidan y se les dará, llamen y se les abrirá”. Poniendo en práctica todas las medidas de higiene y cuidados que son necesarias en este momento según nos han pedido las autoridades competentes y agradeciendo a todo el personal de salud y a tanta gente que nos cuida, te volvemos a decir: CON EL CORAZÓN ABIERTO PARA LA CARIDAD, QUE EL MIEDO NO TE ENCIERRE EN EL EGOISMO.
 
P. Alberto Barros